Meditación del Papa Francisco
La
memoria que viene del corazón, es una
gracia del Espíritu Santo. Y tener memoria significa recordar las propias
miserias, que nos vuelven esclavos, y junto a ello la gracia de Dios que redime
de aquellas miserias.
Y cuando llega un poco la vanidad, y uno cree
que es un poco el Premio Nobel de la Santidad, también la memoria nos hace
bien: 'Pero... recuerda de dónde te tomé: del último de la grey. Tú estabas
detrás, en la grey.
La
memoria es una gracia grande, y cuando un cristiano no tiene memoria -es difícil
decir esto, pero es la verdad-, no es cristiano, es un idólatra, porque está
frente a un Dios que no tiene un camino, no sabe hacer camino, mientras que
nuestro Dios camina con nosotros, se mezcla con nosotros, camina con nosotros.
Nos salva. Hace historia con nosotros. Memoria del todo, y la vida se vuelve
más fructífera, con esta gracia de la memoria.
Les
invito a pedir la gracia de la memoria, para ser personas que nunca olvidemos
el camino cumplido, que no olvidemos las
gracias de nuestras vidas, no

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